El país es el segundo en el mundo con la mayor población de desplazados internos: seis millones de personas.
Los expertos denuncian la falta de voluntad política del Gobierno colombiano para incorporar a los desplazados a la vida civil.
Foto: Archivo SEMANA
Las 360.300 personas desplazadas forzosamente en
Colombia en 2014 y las más de 200.000 que podrían ser expulsadas de
República Dominicana hacia Haití, sin contar con esa nacionalidad, son
unos de los fenómenos que preocupan al Acnur en Latinoamérica a
propósito del Día Internacional del refugiado.
Esos casos fueron destacados por el ente, en el marco de la jornada
mundial que se celebra este sábado, en su informe anual sobre los
desplazamientos forzados en el mundo, titulado "Mundo en guerra" y
entregado este jueves por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para
los Refugiados (Acnur), António Guterres.
En el documento, el organismo también resaltó que el número de personas
que huyen de la violencia de bandas u otras formas de persecución en
Centroamérica se incrementó.
Sin embargo, uno de los llamamientos principales se centró en la
situación de miles de personas sin nacionalidad en República Dominicana,
que se unen a los millares de extranjeros, en su mayoría haitianos, que
no están cubiertos por la nueva estrategia de regularización
migratoria.
En esa línea, la agencia de Naciones unidas urgió hoy al Gobierno
dominicano a no deportar a los ciudadanos no regularizados de la
República Dominicana.
"Instamos al Gobierno de la República Dominicana a que se asegure de que
las personas cuya nacionalidad fue cuestionada por la decisión de la
Corte Constitucional de 2013 no sean deportadas", indicó en rueda de
prensa Adrian Edwards, portavoz de Acnur.
En respuesta, el ministro de Interior y Policía dominicano, José Ramón
Fadul, advirtió a la entidad que no permitirá injerencias en el tema
migratorio, aunque resaltó que no habrá deportaciones "masivas" y todas
se apegarán al derecho internacional.
También genera duda la situación en Colombia, un país que alcanza más de
50 años de conflicto armado interno y cuyo Gobierno negocia la paz con
las FARC desde hace más de dos años en La Habana (Cuba).
El informe indica que el número de los refugiados colombianos se redujo
en 36.300 personas, situándose en 360.300 en 2014, aunque principalmente
se ha debido a una revisión en el número de refugiados reportados por
Venezuela.
Colombia se sitúa, sin embargo, en el segundo lugar de los países con la
mayor población de desplazados internos con 6 millones de personas en
esa situación, superada por Siria con 7,6 millones, según la Unidad de
Víctimas, que lleva el registro de damnificados por la violencia en el
marco del conflicto armado.
Al respecto, el representante en Colombia de Acnur, Martin Gottwald,
denunció la falta de voluntad política del Gobierno colombiano y de una
estrategia integral para incorporar a los desplazados por el conflicto
armado interno.
Con motivo del informe, el representante aclaró que si bien "en los
últimos años las cifras de desplazamiento interno han bajado
sistemáticamente", aún siguen siendo muy altas.
Sin embargo, el fenómeno del desplazamiento también se vive en otros
países de América Latina, aunque de manera diferente, pues sirven como
receptores de las personas que huyen por diferentes motivos, pero que
enfrentan otro tipo de desafíos por su llegada.
Por ejemplo, en México, uno de los destinos tradicionales de miles de
refugiados según datos oficiales, los salvadoreños y hondureños son los
principales ciudadanos que llegan a esa nación norteamericana huyendo de
la violencia, de acuerdo con el Instituto Nacional de Migración de ese
país.
Según los datos más recientes proporcionados por la Comisión Mexicana de
ayuda a refugiados (Comar), de enero a septiembre de 2014 fueron 1.525
personas las que solicitaron ser reconocidas como refugiados en el país,
pero únicamente un 37 % lo consiguió.
Por su parte, la mayoría de las solicitudes de refugio que recibe Costa
Rica anualmente corresponde a casos de inseguridad ciudadana y se ha
notado en 2014 un incremento de venezolanos y centroamericanos que
aspiran a ese estatus, del que gozan 5.531 personas actualmente, informó
la viceministra costarricense de Gobernación, Carmen Muñoz.
Asimismo, entre 2011 y julio de 2014, Nicaragua recibió 355 solicitudes
de refugio, de las cuales 297 habían recibido aprobación y las restantes
58 no habían sido resueltas, aunque las cifras actualizadas no han sido
dadas conocer por el Gobierno.
En Panamá, en tanto, hay en la actualidad 2.271 personas con condición
de refugiadas, de las cuales el 85 % procede de Colombia, informó Acnur
en el país centroamericano.
"Debido a la posición geográfica de Panamá, constituye un lugar de paso
para miles de personas, muchas de las cuales necesitan protección
internacional", dijo en una rueda prensa con motivo del Día Mundial del
Refugiado el representante regional de Acnur para Centroamérica, Cuba y
México, Fernando Protti.
Acerca de Ecuador, otro país receptor de personas desplazadas, Carlos
Martínez, coordinador Zonal 9 del Ministerio ecuatoriano de Relaciones
Exteriores y Movilidad Humana, aseguró que es "el país que mayor
cantidad de refugiados tiene en Latinoamérica".
Añadió que Ecuador ha recibido en los últimos diez años, aproximadamente
185.000 solicitudes de refugio y ha reconocido alrededor de 60.000
refugiados, de los cuales el 95 % es de nacionalidad colombiana y el 5 %
de distintos países de todo el mundo.
Por su parte, en Uruguay la política de refugio adquirió una fuerte
cobertura informativa durante el Gobierno de José Mujica (2010-2015) con
la acogida de 43 ciudadanos sirios que huían de la guerra de su país,
así como la llegada de seis exreclusos que habían estado 13 años presos
sin cargos en el penal que EE. UU. tiene en Guantánamo (Cuba).